En una reciente conferencia de prensa, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, expresó que es "injusto, irracional e inviable" pedir la participación de Pekín en las negociaciones nucleares que se llevan a cabo entre Estados Unidos y Rusia. Esta declaración surge como respuesta a los comentarios del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien abogó por la incorporación de China a un posible acuerdo de control nuclear entre las dos potencias.

Mao Ning enfatizó que el arsenal nuclear de China es significativamente menor en comparación con el de EE.UU. y Rusia, lo que, según ella, hace que la exigencia de sumarse a estas conversaciones sea inapropiada en el contexto actual. La portavoz también recordó que la postura china sobre el desarme nuclear ha sido reafirmada en múltiples ocasiones, señalando que Washington, al tener un arsenal considerable, debe asumir una "responsabilidad especial" en la reducción de armas nucleares a nivel global.

La postura de Pekín se vio reflejada después de que funcionarios estadounidenses sugirieran reemplazar el tratado Nuevo START, firmado en 2010 y que limita los arsenales nucleares de ambas naciones, por un nuevo acuerdo que incluya a China. Mao Ning criticó este planteamiento como un intento de Estados Unidos de justificar un mayor despliegue militar en la región de Asia-Pacífico, sugiriendo que el enfoque más efectivo para el control de armas nucleares pasa por la cooperación entre las dos naciones con los arsenales más grandes, es decir, EE.UU. y Rusia.