El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, hizo una contundente declaración respecto a Taiwán, afirmando que su país no permitirá que ninguna fuerza o persona intente separar la isla del territorio chino. Durante una conferencia de prensa en el marco de la reunión anual de la Asamblea Nacional, Wang enfatizó que el apoyo internacional al principio de una sola China es fundamental para mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán.

Wang subrayó que Taiwán es una cuestión interna de China, y destacó que este tema es esencial para los intereses fundamentales del país. "Esta línea roja no puede ser cruzada", advirtió, refiriéndose a la postura del gobierno taiwanés y su inclinación hacia la independencia. El funcionario también afirmó que existe un creciente consenso internacional que se opone a cualquier intento de independencia de Taiwán, apoyando en cambio la reunificación con China.

El ministro chino denunció que el Partido Progresista Democrático de Taiwán es el principal responsable de la inestabilidad en la región, al mantener una postura separatista. Finalmente, Wang concluyó afirmando que el proceso de reunificación es inevitable, y quienes se alineen con esta causa prosperarán, mientras que aquellos que se opongan enfrentarán serias consecuencias. Pekín considera a Taiwán como una parte integral de su territorio desde 1949 y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr su objetivo de reunificación.