La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, hizo hincapié en la necesidad de mantener la estabilidad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio global de petróleo y gas. Durante una conferencia de prensa, Mao advirtió que cualquier alteración en esta zona impacta negativamente en los intereses de la comunidad internacional. Su llamado a reducir las hostilidades se produce en medio de la reciente escalada militar entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo cual, según ella, podría tener consecuencias adversas para la economía mundial.
Esta declaración de Mao Ning se produce luego de las críticas del presidente de EE.UU., Donald Trump, hacia España por no permitir el uso de sus bases militares de Rota y Morón en el marco de la operación militar que comenzó el fin de semana. Trump expresó su descontento con la decisión de Madrid y lo vinculó a un cuestionamiento sobre la contribución económica de España a la defensa, sugiriendo que el país no estaba haciendo lo suficiente dentro de la OTAN. En sus comentarios, el mandatario se refirió a España como un aliado “pobre” y puso en duda la legalidad de su negativa.
Frente a esta situación, Mao Ning respondió con firmeza a la postura de la administración estadounidense, rechazando la tendencia de EE.UU. a condicionar el comercio internacional a conflictos políticos o militares. La portavoz enfatizó que el comercio no debería ser utilizado como un instrumento bélico y criticó las acciones militares que, según ella, vulneran las normativas internacionales. Además, Mao destacó que la seguridad en el estrecho de Ormuz es esencial para el buen funcionamiento del comercio global y pidió un esfuerzo conjunto para evitar que la crisis se agrave aún más.



