El presidente chileno, José Antonio Kast, ha dado luz verde al despliegue de maquinaria pesada y personal militar en la frontera norte del país, con el objetivo de iniciar la construcción de barreras físicas que fortalezcan el control migratorio. Esta acción es parte de una serie de decretos que buscan frenar el ingreso irregular de migrantes al territorio chileno.
Las actividades iniciales se centran en el área limítrofe entre Arica y Tacna, especialmente en las cercanías del complejo fronterizo de Chacalluta. Se han avistado retroexcavadoras, cargadores frontales y volquetes en la zona, que serán utilizados para llevar a cabo las primeras etapas de la obra.
Según informes, Kast tiene previsto visitar Arica este lunes para supervisar el inicio de los trabajos. Las obras incluirán zanjas de hasta tres metros de profundidad y la instalación de otras estructuras de contención, aunque aún no se ha aclarado si la maquinaria operará directamente en la línea fronteriza o en áreas adyacentes. Este plan, denominado Escudo Fronterizo, busca fortalecer el control territorial y está destinado a mejorar la vigilancia en rutas frecuentadas por migrantes.
El gobierno asegura que el Ministerio de Obras Públicas, en colaboración con el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército, llevará adelante estas tareas. La iniciativa incluye la construcción de muros, cercos perimetrales y torres de vigilancia, así como la creación de centros de internación para inmigrantes indocumentados. Además, se ampliará el número de efectivos militares en la región, con alrededor de 3,000 soldados asignados de forma permanente para las labores de vigilancia y control, apoyados por tecnología avanzada como drones y sistemas de identificación biométrica.



