Las fuerzas de seguridad de Israel detuvieron este sábado a 76 palestinos durante una serie de operativos desplegados en distintas gobernaciones de Cisjordania, entre ellas Ramala, Tulkarem, Hebrón y Nablús. Las acciones se produjeron en un contexto de creciente tensión tras la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes en un enfrentamiento con colonos.
Durante las últimas horas se concretaron 26 arrestos, la mayoría en Ramala, Al Biré, Tulkarem y Hebrón. A esa cifra se suman otros 50 detenidos en Tell, en la gobernación de Nablús, donde se produjo el ataque del viernes. Además, las fuerzas de seguridad llevaron adelante operaciones durante la mañana en la ciudad de Tubas.
El gobernador de Nablús, Ghassan Daghlas, afirmó que seis palestinos murieron y que decenas resultaron heridas en los últimos dos días. El funcionario calificó los hechos como una “agresión” y cuestionó el “silencio prolongado a nivel internacional”, al considerar que esa situación “empuja a atacar a población palestina”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, puso en marcha un refuerzo del despliegue militar, considerado el mayor de los últimos meses. También prometió establecer nuevos “puestos avanzados” de colonos, incluso aquellos prohibidos por la legislación israelí, y avanzar con la legalización de los que ya existen.



