Cemex, la reconocida cementera mexicana, ha tomado la decisión de vender una parte significativa de sus operaciones en Colombia. Esta transacción, que involucra un monto superior a los 485 millones de dólares, fue confirmada desde Monterrey, México, y tiene como comprador a Holcim, una de las empresas suizas líderes en la producción de cemento a nivel mundial.
El acuerdo incluye la planta cementera de Caracolito, el molino de Santa Rosa y diversas instalaciones destinadas a la producción de concreto premezclado, mortero y aditivos. Estos materiales son esenciales para la construcción en el país, lo que destaca la importancia de la operación. Además, Cemex está en negociaciones para la venta de activos adicionales en las mismas regiones, con una expectativa de ingresos de aproximadamente 70 millones de dólares más.
La estrategia de Cemex se ha orientado en los últimos años hacia la reestructuración de su portafolio global, concentrando inversiones en mercados clave como Estados Unidos, Europa y México. A pesar de esta venta, la compañía mantendrá dos plantas en Colombia, en Maceo y Cúcuta, que juntas tienen una capacidad de producción de 1,6 millones de toneladas de cemento al año, asegurando su presencia en el mercado local, aunque reducida.



