La familia Martínez de Irujo, siempre en el centro de atención pública, continúa sorprendiendo con sus relatos. En el marco de la celebración del centenario de Cayetana de Alba, la exposición ‘Cayetana. Grande de España’ reunió a casi todos los hermanos, creando un ambiente cordial que incluso contó con la presencia del rey Felipe VI. Sin embargo, Fernando se ausentó debido a compromisos previos, aunque desde la familia aseguran que no existen conflictos serios, más allá de los habituales desencuentros de cualquier familia numerosa.
Menos de dos semanas después, Cayetano Martínez de Irujo volvió a aparecer en Sevilla para presentar un ciclo en honor a su madre y, en esta ocasión, no dudó en abordar el tema de la situación económica familiar. Con sinceridad, Cayetano compartió cifras que, aunque incómodas para algunos, son parte de las conversaciones familiares. "No tengo vergüenza de hablar de esto; mis hermanos, quizás sí", expresó ante los medios.
Cayetano narró el momento en que su madre le solicitó a él y a su hermano Carlos, actual duque de Alba, que se hicieran cargo de las propiedades familiares. A su llegada, se encontró con una realidad abrumadora: una deuda de 14 millones de euros. Su madre, sorprendida, no podía creer lo que escuchaba. A pesar de la magnitud de la deuda, el duque aseguró que, para un patrimonio de tal envergadura, no era una situación insuperable. En los cinco años siguientes, logró reducir a la mitad la deuda, gracias a una gestión cuidadosa y al control del gasto.



