El cardenal Óscar Andrés Rodríguez, arzobispo de Tegucigalpa, hizo un llamado urgente para mejorar las políticas de protección hacia los migrantes hondureños en Estados Unidos. En una exhortación pública, destacó la necesidad de enfrentar la corrupción y las deportaciones, advirtiendo que estas últimas agravan la pobreza en el país. Rodríguez enfatizó que para atraer inversiones, Honduras debe contar con un sistema judicial confiable que brinde garantías a los inversores.
El religioso instó al presidente Nasry ‘Tito’ Asfura a dar prioridad a las soluciones para los aproximadamente 1.8 millones de hondureños que residen en EE. UU., subrayando que las remesas que envían son fundamentales para la economía nacional. Durante una reunión reciente entre Asfura y el presidente estadounidense, se discutieron temas críticos como el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS) y las políticas arancelarias, acordando revisar la legislación relacionada con Honduras.
Rodríguez también hizo hincapié en que la situación de los migrantes debe ser una prioridad gubernamental. Señaló que cualquier acuerdo debe asegurar el flujo de remesas, que son vitales para muchas familias en el país. Además, el cardenal caracterizó a la corrupción como un “mal endémico”, insistiendo en que su erradicación requiere adoptar principios éticos universales. Para él, la lucha contra la corrupción es esencial no solo para el bienestar interno, sino también para generar confianza internacional y fomentar el desarrollo sostenible del país.



