El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, realizó este lunes llamadas telefónicas a sus homólogos de Baréin y Kuwait, donde solicitó un cese al fuego inmediato y la apertura de un diálogo para abordar la crisis que atraviesa Oriente Medio.
Durante la conversación con el canciller kuwaití, Wang destacó que el actual conflicto representa una guerra que no debió comenzar y que no beneficia a ninguna de las partes involucradas. En un comunicado de la Cancillería china, el diplomático expresó su preocupación por los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, enfatizando que estas acciones se llevaron a cabo sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que considera una violación del derecho internacional.
Wang subrayó la necesidad de respetar la soberanía y la integridad territorial de los países del Golfo, condenando cualquier ataque dirigido a civiles o instalaciones no militares. Además, el funcionario chino anunció que Zhai Jun, enviado especial de China para Oriente Medio, ya está en la región llevando a cabo gestiones de mediación y diálogo con las naciones involucradas, con el fin de contribuir a la desescalada de la situación.



