El Gobierno canadiense ha dado a conocer un nuevo paquete de asistencia a Ucrania, que incluye una inyección de 300 millones de dólares y el envío de más de 400 vehículos blindados. Esta medida se presenta en el marco del cuarto aniversario de la invasión rusa, liderada por Vladimir Putin, y se enmarca dentro de un esfuerzo coordinado junto a sus aliados occidentales para enfrentar la larga crisis en el territorio ucraniano.

El primer ministro Mark Carney destacó el compromiso de Canadá con la defensa de la soberanía de Ucrania, subrayando que las nuevas sanciones a Rusia son parte de una estrategia más amplia. En este contexto, se han impuesto restricciones adicionales al comercio de petróleo ruso y se ha ampliado la misión de entrenamiento militar para las fuerzas armadas ucranianas, con el objetivo de fortalecer su capacidad defensiva.

Además de la asistencia militar, Ottawa destinará 20 millones de dólares al Fondo de Apoyo a la Energía de Ucrania, con el fin de reparar infraestructuras críticas dañadas por los ataques. Las sanciones recientemente implementadas afectan a 21 individuos y 53 entidades rusas, así como a 100 buques de la flota fantasma, buscando limitar aún más los ingresos energéticos de Rusia y debilitar su aparato militar, según se detalla en el comunicado oficial del gobierno canadiense.