El paso fronterizo del Tarajal, que conecta Ceuta con Marruecos, permanecía en calma a primera hora de este miércoles, pese al refuerzo de la seguridad dispuesto ante la amenaza de una posible entrada masiva de personas migrantes que circuló en redes sociales para esa jornada.
Hasta el momento no se habían registrado movimientos significativos en ninguno de los dos lados de la frontera. La situación también era tranquila en el sector marroquí, según el panorama observado durante las primeras horas del día.
Desde poco después de las 7:30 se desplegaron varios furgones de la Policía Nacional y vehículos de la Guardia Civil. El operativo comenzó a reforzarse durante la noche del martes y se sumó a la dotación habitual destinada al control fronterizo.
La Policía Nacional incorporó 75 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), mientras que la Guardia Civil amplió la vigilancia con sus tres pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS). El refuerzo de este último cuerpo incluyó 120 agentes adicionales durante la noche y otros 90 efectivos para la jornada diurna.
Además, el Ministerio del Interior duplicó la capacidad operativa de los medios aéreos desplegados en la ciudad. Para las tareas de vigilancia y seguimiento en la zona fronteriza se utilizaron dos drones y un helicóptero.



