El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, rechazó que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, haya endurecido su postura hacia Marruecos tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Según sostuvo, el Ejecutivo no pretende mantener una relación “dura” ni “blanda”, sino una política “eficaz” que atienda los intereses de España.
En una entrevista, Sánchez había afirmado este martes que era “evidente” que el control fronterizo marroquí “falló” durante la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta del pasado 30 de julio. El presidente también señaló que España había reclamado a Marruecos “acciones y respuestas” ante lo ocurrido.
Albares relativizó el alcance de esas declaraciones y aseguró que Sánchez expresó “exactamente” la misma posición que ya había expuesto durante su intervención en el Pleno del Congreso, convocado para abordar la situación en Ceuta. En ese marco, el presidente se refirió a la entrada masiva de unos 80.000 migrantes.
El canciller español remarcó además que Sánchez defendió que la cooperación con Marruecos “es positiva” y “está dando resultados”, pese a que la atención pública se haya concentrado en una frase de la entrevista. Para Albares, ambas cuestiones pueden sostenerse al mismo tiempo: reclamar respuestas por una situación concreta y preservar la colaboración bilateral.
Como ministro de Exteriores, Albares reivindicó la necesidad de mantener “una buena relación” con Marruecos, basada en el respeto a la soberanía española y a la integridad territorial. También vinculó esa relación con los principios establecidos en la Declaración Conjunta Hispano-Marroquí acordada en Rabat.



