La noche del 21 de febrero de 2026 marcó un momento de profunda conmoción en Cali tras el fallecimiento del célebre Willie Colón. La ciudad, conocida por su rica tradición musical, se unió en un emotivo tributo que transformó el ambiente habitual, llenando las calles de acordes de trombones y timbales, y de voces que celebraron la vida de este ícono de la salsa.
Sin necesidad de convocatorias oficiales, el homenaje se gestó de manera espontánea y comunitaria. Decenas de caleños llevaron sus instrumentos y parlantes a espacios públicos, donde la salsa se convirtió en el lenguaje unificador de una despedida cargada de emoción. El Bulevar del Río y el emblemático Barrio Obrero se convirtieron en epicentros de esta celebración, reflejando la herencia musical que Colón dejó en la ciudad.
El Bulevar del Río fue el escenario del tributo más concurrido, donde el bar Jacaranda organizó una velada que combinó nostalgia y festividad. Los presentes entonaron clásicos como "Pedro Navaja" y "Calle Luna, Calle Sol", mientras que artistas emergentes brindaron interpretaciones en vivo. En paralelo, en el Barrio Obrero, las salsotecas abrieron sus puertas, sumándose al homenaje con música en directo y la participación de músicos locales, consolidando así el vínculo entre Colón y la cultura salsera de Cali.



