Calentar tortillas directamente sobre la llama de la estufa es una técnica ampliamente utilizada en diversas cocinas, especialmente en la gastronomía latinoamericana. Este método no solo proporciona a la tortilla una textura suave y flexible, sino que también les otorga un ligero dorado que realza su sabor. Además, permite que se calienten de manera rápida y uniforme, lo que es ideal para disfrutarlas recién hechas.

No obstante, es fundamental tener cuidado al emplear esta práctica, ya que puede conllevar riesgos como quemaduras o incluso incendios. Según especialistas en cocina, calentar tortillas de esta forma puede representar ciertos peligros para la salud si no se toman las debidas precauciones. Por ello, es aconsejable evitar que se quemen, utilizar pinzas para manipularlas y mantener el área de cocción limpia.

El consumo ocasional de tortillas que presenten puntos tostados no suele ser un peligro significativo, pero no es recomendable hacerlo de manera habitual. Siempre es mejor manipularlas con cuidado y no dejarlas desatendidas mientras se calientan. Al calentar varias tortillas, también es posible que se generen residuos de ceniza o humo, lo que aumenta la necesidad de atención. Si se realizan estas prácticas con precaución, calentar tortillas sobre la llama puede ser perfectamente seguro y disfrutar de sus beneficios nutricionales, especialmente cuando son elaboradas con maíz nixtamalizado.