Six Flags Entertainment Corp., el conocido operador de parques de diversiones estadounidense, reportó un desempeño que superó ligeramente las expectativas de los analistas en cuanto a ganancias e ingresos para el año 2025. Sin embargo, esta situación ocurre en un contexto complicado, marcado por los desafíos que enfrenta la empresa para reactivar la asistencia a sus parques y estabilizar sus operaciones luego de la fallida fusión con Cedar Fair.
En su primer año completo bajo la dirección de John Reilly, la compañía registró ciertos signos de solidez financiera, aunque los resultados todavía evidencian las dificultades que enfrenta el sector. Las ganancias ajustadas antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) alcanzaron los 792 millones de dólares en 2025, superando levemente el consenso de los analistas, que esperaba 786 millones. No obstante, este resultado se encuentra dentro de un rango revisado a la baja por la propia empresa, que osciló entre 780 y 805 millones de dólares, considerablemente inferior a la proyección inicial de hasta 1.120 millones comunicada en febrero del año pasado.
La disminución en las proyecciones se debe, en parte, a que la fusión planificada con Cedar Fair, programada para 2024, no brindó el impulso financiero que se anticipaba. Ante esta situación, la compañía con sede en Charlotte, Carolina del Norte, emitió en enero un bono basura por 1.000 millones de dólares para hacer frente a su elevada deuda, lo que pone de manifiesto la presión financiera tras el fracaso del proceso de integración. Además, la asistencia a los parques mostró un notable descenso en el cuarto trimestre de 2025, con 9,3 millones de visitantes, marcando la primera caída desde 2023, lo que impactó directamente en los ingresos por entradas, que totalizaron 327 millones de dólares, un 9% menos en comparación con el año anterior.



