En el año 2025, Colombia experimentó una drástica disminución en su nivel de inversión, alcanzando un mínimo histórico de dos décadas al representar solo el 16% de su Producto Interno Bruto (PIB). La inversión extranjera directa (IED) también sufrió una notable caída, registrando un total de USD 11.469 millones, lo que ha generado preocupaciones entre los analistas económicos.

Este descenso en la inversión se atribuye a diversos factores, entre los que se destacan la reducción en la formación bruta de capital fijo, un clima de incertidumbre que afecta la confianza de los inversores y una creciente competencia con otras economías de la región. Expertos advierten que esta situación repercute negativamente en la creación de empleo, la productividad y la estabilidad fiscal del país.

Según el análisis de Credicorp Capital, la inversión es crucial para el crecimiento económico sostenible, ya que es la clave para aumentar la capacidad productiva y fomentar la innovación tecnológica. A modo de comparación, se observa que hace seis años la inversión representaba el 22% del PIB, una cifra que ha caído drásticamente a niveles no vistos desde 2005. Además, el informe de la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana, María Claudia Lacouture, indica que la IED en el sector no minero-energético también ha disminuido, lo que limita las perspectivas de crecimiento económico y empleo en el país.