En la actualidad, adoptar un estilo de vida saludable es una meta para muchas personas, pero su viabilidad puede depender en gran medida de la ciudad en la que se resida. El entorno urbano influye en el acceso a alimentos saludables y en la disponibilidad de espacios para hacer ejercicio, así como en la facilidad para desplazarse a pie o en bicicleta.

Un reciente estudio de Altezza Travel revela que factores como el costo de una vida saludable, la accesibilidad a gimnasios, la cantidad de áreas verdes y los hábitos de movilidad activa difieren notablemente entre las ciudades españolas. Este análisis permite identificar las urbes que ofrecen un entorno más propicio para llevar una vida activa y aquellas que presentan mayores desafíos en este aspecto.

Burgos se destaca como la ciudad más asequible para quienes buscan mantener hábitos saludables, con un gasto mensual que no supera los 127,67 euros, que incluye tanto la compra de alimentos como la membresía del gimnasio. Le siguen Valencia y Granada, con costos de 132,75 euros y 135,88 euros respectivamente. Por otro lado, Santa Cruz de Tenerife es la ciudad donde resulta más caro mantener un estilo de vida saludable, con un gasto medio de 163,62 euros mensuales. Este informe subraya la importancia de la infraestructura urbana en la promoción de la salud y el bienestar.