Dos embarcaciones de una empresa iraní, acusada por Estados Unidos de colaborar con el programa de misiles de Teherán, han salido esta semana de un puerto en China. Según un análisis de datos de rastreo, imágenes satelitales y registros del Departamento del Tesoro, los buques, que pertenecen a la Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL), se dirigen a Irán cargados de mercancía vinculada a productos químicos.
Los buques en cuestión, el Shabdis y el Barzin, tienen una capacidad de transporte de hasta 6.500 y 14.500 contenedores de 6,1 metros, respectivamente. Ambos atracaron en el puerto de Gaolan, ubicado en Zhuhai, en la costa sureste de China, que es conocido por manejar carga de productos químicos, entre ellos el perclorato de sodio, un componente esencial para el combustible sólido de cohetes, crucial para el programa misilístico de Irán.
Expertos han señalado que la salida de estos buques con material relacionado con armamento podría ser un movimiento estratégico significativo por parte de China, especialmente en un contexto de tensiones entre Estados Unidos e Irán. Isaac Kardon, investigador del Carnegie Endowment for International Peace, destacó que la decisión de no retener los buques en el puerto de Gaolan refleja una postura deliberada de Pekín en medio de un conflicto activo. A pesar de las solicitudes de comentarios, tanto la Embajada de China en Washington como las autoridades estadounidenses no han brindado respuestas sobre este asunto.


