La inquietud de los residentes de Montecarmelo, un barrio en Madrid, ha resonado en el Parlamento Europeo. Esta semana, un grupo de padres y vecinos se presentó ante el Comité de Peticiones para exponer su oposición al cantón de limpieza que el Ayuntamiento, liderado por José Luis Martínez-Almeida, planea establecer en la zona. La iniciativa cuenta con el apoyo de casi todos los partidos políticos, excepto el Partido Popular, que ha fundamentado su rechazo en datos que los vecinos consideran erróneos. Ante esta situación, la Plataforma No al Cantón Montecarmelo ha convocado una nueva manifestación para este domingo a las 11:30, bajo el lema 'Stop obra ilegal'.
La Comisión de Peticiones ha decidido mantener la solicitud abierta e incluso está considerando enviar una misión de eurodiputados al lugar para evaluar de manera directa el impacto del proyecto. Los vecinos han expresado su preocupación por el riesgo que representa la instalación, advirtiendo que podría agravar problemas de seguridad vial y de salud pública, debido al incremento en el tráfico de vehículos pesados, así como al ruido y olores desagradables que generaría.
Raúl Baena, quien representó a los padres afectados en el Parlamento Europeo, afirmó que el Ayuntamiento está vulnerando directrices europeas fundamentales en materia de medioambiente y protección infantil. Además, cuestionó la falta de una evaluación de impacto ambiental, criticando que el avance del proyecto contradice los principios establecidos en la Carta de Derechos Fundamentales. El plan, adjudicado a la empresa Urbaser, contempla la construcción de una central industrial de 10.000 metros cuadrados, que podría amenazar la seguridad de los 4.200 niños que asisten a escuelas cercanas, así como de otros 2.000 que atraviesan el barrio a diario.



