La Comisión Europea presentó este viernes un plan para reforzar la competitividad del sector bancario de la Unión Europea y superar la fragmentación entre los mercados nacionales. El objetivo es que las entidades del bloque alcancen una escala suficiente para competir con los grandes bancos internacionales, en particular con los de Estados Unidos.

La iniciativa se traducirá en propuestas legislativas para los Estados miembros durante el primer trimestre de 2027. Entre sus principales objetivos figura la eliminación de barreras nacionales que mantienen “atrapados” más de 230.000 millones de euros en activos líquidos dentro de las fronteras de cada país.

Según el Ejecutivo comunitario, permitir que los grupos bancarios administren ese capital de manera centralizada y eficiente en toda la Unión Europea resulta clave para financiar el crecimiento y prioridades estratégicas como la innovación, la transición ecológica y la defensa. La reforma también apunta a garantizar servicios financieros de alta calidad para hogares y empresas.

“Hoy trazamos una vía clara hacia un sector bancario más integrado, eficiente y competitivo. Simplificar las normas y hacerlas más proporcionadas es importante, pero no será suficiente. Los bancos de la UE necesitan las condiciones adecuadas para crecer en escala, consolidarse y competir a nivel mundial”, afirmó la comisaria de Servicios Financieros y Unión de Ahorros e Inversiones, Maria Luís Albuquerque.

La funcionaria sostuvo que el proceso requiere eliminar las barreras que impiden una gestión más integrada de los recursos bancarios dentro del bloque, una de las líneas centrales del plan presentado por la Comisión.