Las autoridades sanitarias de Costa Rica han emitido una alerta tras la aparición de un brote de rabia paralítica bovina en el cantón de Upala. El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería, ha confirmado la muerte de ocho animales en los distritos de San Miguel de Aguas Claras y Santa Lucía de San José, lo que ha generado preocupación entre los ganaderos de la Región Huetar Norte.
La situación se desencadenó cuando se reportaron síntomas neurológicos en el ganado de varias fincas locales. Tras realizar las pruebas pertinentes, los especialistas de SENASA identificaron que se trata de una forma de rabia transmitida principalmente por el murciélago hematófago (Desmodus rotundus). Esta enfermedad es altamente letal y representa un riesgo de contagio a otros mamíferos, incluidos los humanos.
Alfredo Sequeira, responsable de la región Huetar Norte de SENASA, indicó que se ha movilizado personal técnico para colaborar con los dueños de las fincas afectadas. "Los animales que pudieron haber estado en contacto con el virus están siendo vacunados. Estas acciones buscan proteger el bienestar del ganado y prevenir la propagación de la enfermedad", afirmó Sequeira. La vigilancia continuará activa en la zona durante las próximas semanas, y se hace un llamado a la población para que se mantenga alerta ante cualquier signo de la enfermedad en sus animales.



