Josep Borrell, ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y actual presidente del Cidob, ha instado a la UE a realizar una autocrítica sobre su actuación en la guerra de Ucrania. Durante un evento titulado 'Ucrania, ¿qué paz?', Borrell expresó su preocupación por la lentitud en la ayuda proporcionada a Ucrania, señalando que ha sido "excesivamente gradual" en comparación con la urgencia del conflicto.
El ex funcionario europeo recordó que, al inicio del conflicto, la UE ofreció 5.000 cascos como primera medida de apoyo, seguido de la promesa de suministrar aviones de combate F-16. Sin embargo, Borrell sostuvo que hubo un lapso considerable entre cada una de estas decisiones, lo que podría haber costado oportunidades a Ucrania. "Al principio, nadie creía que Ucrania podría resistir, y la respuesta europea fue demasiado lenta", afirmó, añadiendo que muchos pensaban que la guerra duraría solo unas semanas.
Asimismo, Borrell hizo un llamado a las sociedades occidentales para que mantengan su compromiso con Ucrania y rechacen la idea de una "paz rápida", que podría resultar en un acuerdo desfavorable para el país. En su análisis, destacó que las comunidades más vulnerables en Rusia son las que están siendo enviadas al frente, además de cuestionar la continuidad de las compras de hidrocarburos por parte de la UE. "Hemos sido demasiado cautelosos en la prohibición de estas compras; no debemos temer al poder que tenemos para lograr nuestros objetivos", concluyó.



