El seleccionador croata de fútbol, Slaven Bilic, reclamó una respuesta de su equipo después de la derrota por 7-0 ante Inglaterra. Croacia recibirá este martes a España en Split, por la cuarta jornada de la Liga de Naciones, en un partido que el entrenador definió como el desafío más exigente posible. Según Bilic, sus jugadores tienen el deseo de mejorar la imagen que dejaron en Wembley.
“No será posible borrar que esta es la derrota más dura de la historia, quedará grabada para siempre”, señaló el técnico en una conferencia de prensa. Bilic consideró que ese resultado no debe ser olvidado, sino utilizado como una advertencia para evitar que el plantel subestime futuras dificultades. “Estas situaciones de máxima presión exigen una reacción. Esa reacción puede ser positiva o negativa, pero espero una reacción, aunque juguemos contra el rival más duro posible”, afirmó.
El entrenador también describió el encuentro ante España como una oportunidad para que Croacia muestre otra actitud en su estadio. “Es la mejor oportunidad y el mejor estadio para demostrar lo que busco: máxima energía y compromiso”, sostuvo. Aunque aclaró que su equipo no está obligado a ganar, manifestó su expectativa de conseguirlo y aseguró que también confía en la posibilidad de sumar al menos un punto.
Bilic reconoció que quedó “decepcionado” por la caída en Londres, pero remarcó que su principal sentimiento es el enojo por el nivel mostrado. “Fue inaceptable jugar así contra un rival que te va a destrozar y contra el que deberíamos haber estado al máximo nivel para tener alguna posibilidad”, expresó. Para el técnico, Croacia deberá recuperar la concentración, el enfoque, el compromiso con sus obligaciones y, después, la calidad futbolística.



