El cineasta argentino Benjamín Naishtat reivindicó la identidad argentina de Glaxo, película que compite en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián y que fue filmada íntegramente en el sur de Brasil. Aunque se trata de una producción brasileña, el proyecto adapta una novela argentina, está ambientado en Chivilcoy y cuenta con un elenco completamente argentino.
Naishtat explicó que las dificultades para producir la película en Argentina obligaron al equipo a trasladar el rodaje a Río Grande del Sur. “Entendimos que no la podíamos hacer viable en Argentina, lo cual fue terrible porque quería rodar allí, pero la hemos filmado íntegramente en el sur de Brasil”, señaló el realizador.
El director sostuvo que, pese al cambio de locación, la película conserva una “argentinidad latente”. También cuestionó el escenario que atraviesa la industria cinematográfica nacional y atribuyó la pérdida de capacidad de producción al “congelamiento y desmantelamiento de las políticas de Estado” que, según afirmó, durante 80 años fomentaron el cine argentino.
La producción estuvo a cargo de Brasil y reunió a un equipo mixto, con numerosos técnicos argentinos. Naishtat agradeció además la “solidaridad continental” de los productores brasileños, especialmente en un contexto marcado por el aumento de los costos de producción en Argentina.
El productor brasileño Rodrigo Teixeira también reivindicó el carácter argentino de la película. Su declaración quedó inconclusa en el material disponible.



