En una operación coordinada con la Marina francesa, Bélgica ha tomado el control de un barco vinculado a la 'flota fantasma' rusa, la cual se sospecha que es utilizada para eludir sanciones internacionales. Este suceso ocurrió en las primeras horas de la mañana en el mar del Norte y fue anunciado por el ministro de Defensa belga, Theo Franken, y más tarde confirmado por el presidente francés, Emmanuel Macron.
Macron calificó la acción como un "duro golpe" a las operaciones de esta flota, destacando la colaboración de los helicópteros de la Marina de Francia en la incautación del petrolero. En sus redes sociales, el mandatario subrayó que "los europeos están decididos a interrumpir las vías de financiamiento de la agresión rusa en Ucrania mediante la implementación de sanciones".
El barco actualmente es escoltado hacia el puerto de Zeebrugge, en Brujas, donde se llevarán a cabo los trámites necesarios para formalizar su incautación. Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aplaudió la iniciativa belga y la cooperación francesa, señalando la necesidad de actualizar la legislación europea para garantizar que los petroleros que transportan petróleo ruso sean no solo detenidos, sino también confiscados, aprovechando sus recursos para la seguridad del continente europeo.



