El consejo directivo de Basf ha decidido destinar parte de sus ingresos en efectivo para reforzar su situación financiera durante el año 2026. Según Dirk Elvermann, director financiero de la compañía, esta estrategia implica aprovechar los recursos generados por las iniciativas implementadas en su cartera para disminuir la deuda neta y así conservar la estabilidad financiera de la empresa. Al cierre de 2025, Basf anunció un beneficio neto atribuido de 1.619 millones de euros, lo que representa un aumento del 24,7% en comparación con el año anterior.

La compañía ha elevado su objetivo de ahorro de costes para el presente año y se encuentra enfocada en una reducción significativa de su deuda para 2026. Elvermann indicó que, hacia finales de 2025, la deuda neta había disminuido a 18.300 millones de euros, lo que representa una baja del 2,4% respecto a los 18.329 millones de euros del periodo anterior. Además, Basf ha ajustado su meta de reducción de costes, alcanzando un ahorro anual de aproximadamente 1.700 millones de euros, superando en 100 millones el objetivo anterior.

Para el cierre de 2026, la empresa proyecta que el ahorro anual en costes ascenderá a 2.300 millones de euros, elevando así la meta previa de 2.100 millones. Elvermann también destacó la aceleración en la implementación de programas de recorte de gastos, anticipando que Basf incurrirá en costes únicos acumulados de 1.900 millones de euros. En términos de resultados operativos, la compañía reportó ventas totales de 59.657 millones de euros en 2025, lo que representa una caída del 2,9% en comparación con el año anterior, con descensos en varios segmentos de negocio y regiones.