En una reciente reunión con representantes del gremio de transportistas, uno de los sectores más afectados por la violencia y las extorsiones, el presidente interino José María Balcázar expuso su estrategia para abordar la creciente problemática de la inseguridad en el país. Entre las medidas anunciadas se destaca el aumento de efectivos policiales en las calles y la declaración de un nuevo estado de emergencia, además de solicitar al Congreso la aprobación de nuevas leyes en materia de seguridad.
El mandatario confía en que los legisladores atenderán su solicitud, dado que la seguridad es una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Sin embargo, Balcázar también reconoció que, a pesar de los esfuerzos realizados durante meses en mesas de trabajo con el sector, aún no se han obtenido soluciones efectivas. En este contexto, se espera que el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana, heredado de la administración anterior, sea finalmente presentado para su implementación.
Por su parte, el ministro del Interior, Hugo Begazo, mencionó que se está considerando la posibilidad de que las Fuerzas Armadas realicen patrullajes en los patios de maniobras de las empresas de transporte, donde los delincuentes suelen perpetrar sus ataques. A pesar de estas iniciativas, no se abordó un tema crítico: la grave crisis presupuestaria que enfrenta la Fiscalía, que podría llevar a su inoperatividad en dos meses si no se autoriza un crédito adicional. Jorge Chávez Cotrina, coordinador nacional de las Fiscalías contra la Criminalidad Organizada, alertó sobre la posible despedida de miles de empleados y la falta de fondos para pagar los sueldos de los fiscales, lo que representa un desafío adicional en la lucha contra el crimen en el país.



