Durante la presentación de un documental sobre Fernando Múgica, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, expresó su profunda preocupación por lo que considera una alarmante erosión de las libertades en España. En el evento, realizado en la Real Casa de Correos, Ayuso advirtió sobre el deterioro de los derechos fundamentales y el riesgo que esto representa para la convivencia democrática, afirmando que el actual Gobierno se aleja de los principios que guiaron la Transición española y el consenso constitucional de 1978.
La dirigente madrileña argumentó que el Gobierno de Pedro Sánchez rechaza abiertamente el legado de la Transición, restando importancia a eventos clave como el “espíritu de Ermua” y a los acuerdos de mayorías que han sido fundamentales en la vida política de España. Durante su discurso, Ayuso citó varios incidentes recientes, como las controversias en torno a la conmemoración del 23F y la vandalización del busto de Manuel Fraga, para ilustrar esta tendencia. También mencionó la tentativa de expulsión de Joaquín Leguina del Partido Socialista, calificando estos hechos como indicativos de un cambio preocupante en la institucionalidad del país.
Además, Ayuso denunció el trato que han recibido las víctimas del terrorismo, especialmente en una reciente exposición sobre la Constitución en el Congreso, donde, según su perspectiva, estas fueron desplazadas en favor de publicaciones controvertidas. La presidenta acuñó la idea de que estos acontecimientos no son simples coincidencias, sino que forman parte de un patrón que atenta contra los logros de la Transición. Por último, aseguró que los cambios en el modelo territorial promovidos por el Gobierno obedecen a intereses de grupos como Bildu, afirmando que existe un “pacto oscuro” que no ha sido esclarecido públicamente, y advirtió que las aspiraciones políticas de ETA siguen presentes, fortaleciendo su influencia en la actualidad.



