En España, millones de familias monoparentales enfrentan desafíos financieros significativos, especialmente en la gestión de su economía diaria. La mayoría de estas familias están compuestas por madres que deben hacerse cargo solas de gastos como vivienda, servicios, alimentación y educación. Para mitigar esta carga económica, el gobierno ofrece una variedad de ayudas a nivel estatal, autonómico y local, que incluyen descuentos en la factura de electricidad, subvenciones al alquiler y deducciones fiscales en la declaración de la renta.
Una de las iniciativas más destacadas es el Bono Social de Electricidad, que proporciona un descuento regulado por el Gobierno para aquellos consumidores con ingresos bajos que tienen contratado el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). Las familias monoparentales son consideradas un grupo con circunstancias especiales, lo que les permite acceder a límites de renta más altos para calificar para esta ayuda. El descuento puede variar entre el 25% y el 40%, y en situaciones de riesgo de exclusión social, puede llegar hasta el 100%. Esta solicitud se gestiona directamente con la empresa suministradora de electricidad.
En cuanto a las deducciones fiscales, resalta el “cheque familiar”, que permite a los ascendientes con dos hijos a cargo deducir hasta 1.200 euros anuales en el IRPF, con la opción de recibir anticipadamente 100 euros mensuales. Para acceder a esta deducción, es necesario cumplir con ciertos requisitos, como no recibir pensiones por alimentos y tener derecho al mínimo por descendiente. Además, hay reducciones en la base imponible y bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social por la contratación de cuidadores. Las comunidades autónomas también ofrecen deducciones específicas, que pueden sumar entre 100 y 600 euros adicionales en la declaración de la renta, dependiendo del lugar de residencia.
En el ámbito de la vivienda, el Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022-2025 incluye ayudas al alquiler para colectivos vulnerables, entre los que se encuentran las familias monoparentales con ingresos limitados. Estas subvenciones son gestionadas a través de las comunidades autónomas y pueden cubrir un porcentaje considerable del alquiler mensual. Por ejemplo, en Barcelona se ofrecen ayudas que van de 20 a 400 euros mensuales, siempre que el alquiler no supere ciertos límites y se destine al menos el 30% de los ingresos al pago de la renta. En la Comunidad de Madrid, las ayudas pueden llegar hasta 900 euros mensuales, dependiendo del municipio y de los ingresos familiares.



