En Colombia, las condiciones del crédito de consumo se tornan más onerosas a partir de marzo, ya que la Superintendencia Financiera estableció un nuevo límite de usura del 25,52% efectivo anual. Este ajuste representa un aumento de 0,29 puntos porcentuales en comparación con el 25,23% vigente en febrero, lo que impactará directamente en los costos de financiamiento para los hogares y pequeños negocios.
El incremento en la tasa de usura redefine el máximo que las entidades financieras pueden cobrar por sus préstamos de consumo y ordinarios, afectando de manera significativa el costo del dinero. Este límite también tiene un papel crucial como referencia para las tarjetas de crédito y otras modalidades de crédito rotativo, por lo que su variación es monitoreada con atención por el mercado, dado que repercute en el acceso al crédito para los consumidores.
Las estadísticas muestran que varias entidades financieras están cerca del límite establecido. Coltefinanciera y Banco Unión lideran la lista con tasas efectivas anuales del 25,19% y 25,18%, respectivamente. En contraste, otras instituciones como Coopcentral y Banagrario ofrecen tasas mucho más bajas, lo que refleja la diversidad en las estrategias comerciales y el enfoque en diferentes segmentos de clientes. En este contexto, los usuarios deben ser cautelosos y revisar sus opciones para evitar sobreendeudarse, especialmente en un entorno donde el uso de tarjetas de crédito sigue en aumento.



