A partir del 16 de julio de 2026, el costo por hora de trabajo en Colombia ascenderá a $10.422, resultado de la reducción de la jornada laboral y el incremento del salario mínimo. Esta medida, que podría tener un impacto duradero en la relación entre salario y productividad, representa un cambio significativo para el mercado laboral colombiano.

El ajuste anterior, realizado en el primer semestre de 2025, ya había establecido un nuevo valor de $9.948 por hora, lo que implica un aumento de más del 34,7% en poco más de un año. Este incremento es fundamentalmente atribuible al reciente ajuste en el salario mínimo, que abarca aproximadamente el 80% del aumento total previsto.

El efecto de estas modificaciones es más evidente en las pequeñas empresas, donde un alto porcentaje de los trabajadores percibe salarios cercanos al mínimo. Según datos de Anif, el 63% de los empleados en empresas de 1 a 5 trabajadores recibe este salario, mientras que en aquellas con entre 6 y 10 empleados, la cifra es del 58,2%. Se prevé que este aumento en el costo laboral impacte la sostenibilidad de estas empresas, lo que podría generar efectos adversos en la generación de empleo formal y en la formalización del mercado de trabajo.