La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) informa que, entre el 1 de enero y el 25 de febrero, las precipitaciones en la España peninsular alcanzaron los 234 litros por metro cuadrado, el doble del promedio habitual para este período. Este fenómeno convierte a los meses de enero y febrero en el más lluvioso desde 1996, según datos proporcionados por la Aemet. Sin embargo, el clima más tranquilo de la última semana de febrero está por terminar, ya que el inicio de marzo traerá consigo un aumento en la actividad lluviosa, dejando atrás días de cielos despejados y temperaturas inusualmente elevadas para la época.

Para este domingo, se prevé el paso de un frente que generará lluvias en el noroeste y en el este de la península. Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, señala que tras este frente se producirá un descenso de las temperaturas, las cuales se ajustarán a los valores normales para la temporada, después de haber registrado niveles más cálidos de lo esperado. En esta jornada, se anticipan lluvias ligeras en el sur de Valencia y el norte de Alicante, así como en zonas cercanas al Estrecho y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Además, se espera que la calima persista en la mitad sur del país, mientras que en el tercio norte las temperaturas podrían superar los 20 grados en algunas áreas.

En el archipiélago canario, la calima seguirá presente, junto con lluvias en las islas montañosas y vientos fuertes. Por este motivo, la Aemet ha activado el nivel amarillo de alerta en Gran Canaria y La Gomera debido a los vientos, y también por condiciones de mar adversas en estas islas y en Tenerife. De cara a la semana entrante, se anticipa que una borrasca se desplace desde el norte de África hacia la península, lo que incrementará la inestabilidad atmosférica y traerá vientos húmedos, lo que a su vez provocará lluvias significativas en varias regiones. Del Campo también menciona la posibilidad de formación de una DANA al suroeste de la península, aunque aclara que esto no necesariamente conllevará lluvias intensas, sino que podrían ser de menor magnitud.