La defensora del Pueblo, Iris Marín, ha expresado su preocupación ante el creciente temor que generan el Clan del Golfo y el Tren de Aragua en las campañas electorales de Bogotá. En un análisis reciente, Marín indicó que estas organizaciones delictivas están intensificando su influencia en sectores clave de la capital, lo que pone en riesgo la integridad de los procesos democráticos.

Durante su declaración, la funcionaria destacó que la presencia de estos grupos se ha vuelto notoria en localidades como Los Mártires y Santa Fe. "Estamos ante una lucha por el control territorial que involucra el uso de explosivos y extorsión a negocios locales", subrayó Marín. Además, enfatizó que han comenzado a marcar fachadas de comercios en estas áreas como parte de su estrategia de intimidación hacia las campañas políticas de sectores alternativos.

La situación se agrava al considerar que, según la Defensoría del Pueblo, actualmente son solo el Clan del Golfo y el Tren de Aragua quienes ejercen una influencia directa sobre el panorama electoral en la ciudad. Marín advirtió que la presión se manifiesta no solo a través de amenazas, sino también mediante actos violentos que buscan asegurar el control de estas agrupaciones. Con Bogotá actuando como un corredor estratégico para varios grupos armados, la defensora reafirmó la necesidad de mantener la vigilancia sobre la situación y no descartó la emisión de nuevas alertas si la dinámica cambia.