La doctora Helena Sánchez no puede olvidar la violenta agresión que sufrió en el Hospital de Puertollano el 8 de diciembre del año pasado. Mientras atendía a un paciente con síntomas de abstinencia, el hombre, tras un comportamiento anómalo, la atacó sin previo aviso, propinándole un puñetazo en la sien que la llevó al suelo. Fue un familiar de otro paciente quien intervino y logró separarla de su agresor, quien escapó por una puerta de seguridad.
Este incidente es uno de los 879 reportados por los médicos en 2025, un número alarmante que marca un nuevo récord en las agresiones registradas, según la Organización Médica Colegial (OMC). Sin embargo, se estima que estos datos representan solo la punta del iceberg, ya que el secretario general de la OMC, José María Rodríguez Vicente, destacó que hay un vasto número de casos que permanecen en el silencio, sin ser comunicados oficialmente.
La violencia hacia el personal médico no muestra signos de disminuir. En comparación con 2019, cuando se registraron 677 agresiones, el aumento es significativo. A lo largo de los últimos 15 años, se han documentado cerca de 9,000 incidentes. La OMC ha señalado que la mayoría de las víctimas son mujeres, quienes representan el 54.8% de los médicos colegiados y el 63.7% de los agredidos. Además, la mayoría de los agresores son pacientes, tanto programados como no programados, y muchos de estos episodios ocurren en consultas de atención primaria durante el horario laboral.



