Al menos 13 personas, entre ellas dos niños, murieron este lunes como consecuencia de una nueva serie de bombardeos del Ejército de Israel contra distintos puntos del sur de Líbano, pese al alto el fuego vigente. El Ministerio de Sanidad libanés actualizó el balance después de nuevos ataques registrados durante la tarde.
Una de las víctimas falleció en el municipio de Ar Rihan, en el distrito de Jezzine, mientras que al menos diez personas resultaron heridas en Nabatiyé, en la gobernación homónima. Entre los heridos hay dos niños, según informó la cartera sanitaria.
Horas antes, el Ministerio había reportado 11 muertos, incluidos dos niños, tras el impacto de un ataque israelí contra un edificio residencial de tres plantas en Kfar Reman, también en Nabatiyé. El bombardeo dejó además al menos ocho heridos, entre ellos tres menores y un paramédico de la Autoridad Sanitaria Islámica, vinculada con Hezbolá.
Otro ataque, llevado a cabo con un dron contra un vehículo en Kfar Reman, provocó la muerte de un paramédico de la Asociación Islámica y heridas a otras dos personas, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, la agencia estatal NNA informó que fueron dos los trabajadores de esa organización fallecidos y los identificó como Alí Shahrur y Hadi Farhat.
Antes de los bombardeos, el Ejército israelí había ordenado evacuar algunas zonas de Deir al Zahrani, en el sur de Líbano, en el marco de las operaciones anunciadas en la zona.



