En Honduras, una nueva víctima de tosferina ha elevado a siete el número de menores fallecidos en lo que va del año. Este aumento alarmante se atribuye a la caída en las tasas de vacunación, tanto en niños como en mujeres embarazadas, lo que ha facilitado la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa, según lo indicado por la Secretaría de Salud del país.

La reciente pérdida fue de un bebé de solo un mes, residente en la colonia 3 de Mayo de la capital hondureña. De los siete menores fallecidos en 2023, seis eran menores de un mes y ninguno había recibido la vacuna correspondiente. El único caso que se encuentra fuera de este grupo es un bebé de tres meses que sufrió complicaciones severas, incluyendo neumonía, debido a la falta de defensas, detalló Homer Mejía, jefe de Vigilancia de la Secretaría de Salud.

La tosferina, causada por bacterias que se transmiten a través de gotas respiratorias, puede llevar a complicaciones graves, como neumonía y daño cerebral, especialmente en los más pequeños. Las estadísticas revelan que el 67 % de los casos reportados en Honduras afectan a menores de un año, lo que ha generado la necesidad de intensificar las campañas de vacunación, sobre todo en mujeres embarazadas y madres lactantes. Hasta la fecha, se han confirmado 67 casos de tosferina en el país, lo que representa un aumento significativo en relación al año anterior, donde se registraron un total de 114 casos.