La deuda que mantiene el Gobierno con las empresas de energía y gas ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando cifras que superan varios billones de pesos. Esta situación ha encendido las alarmas dentro del sector de servicios públicos, donde se advierte que el incumplimiento en los pagos podría comprometer la estabilidad financiera de las compañías encargadas de brindar estos servicios esenciales.
Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial, ha manifestado que la falta de cumplimiento de las obligaciones económicas por parte del Estado genera tensiones en el sistema. Gutiérrez subrayó que esta problemática podría poner en peligro la continuidad del servicio para millones de usuarios en el país. “La falta de pago de compromisos por parte del Estado genera un hueco financiero que amenaza la continuidad del servicio”, comentó la líder gremial.
Según los datos proporcionados por el Consejo Gremial, para enero de 2026, la deuda del Gobierno con el sector energético asciende a $2,6 billones por energía y $1,04 billones por gas. Este monto se incrementa mensualmente en aproximadamente $410.000 millones. Además, hay una obligación adicional relacionada con el mecanismo de opción tarifaria, que se implementó durante la pandemia, y que aún no ha sido saldada, sumando cerca de $2,2 billones. El gremio advierte que si el Estado no cumple con sus compromisos, las empresas podrían enfrentar un “apagón financiero”, dificultando así su capacidad para operar y mantener el servicio.



