En las primeras horas del viernes, se registró una nueva serie de ataques iraníes que afectaron a Bahréin, Kuwait, Qatar y Arabia Saudí. A pesar de la intensidad de los ataques, las repercusiones fueron limitadas, con daños materiales reportados en Manama y Kuwait, pero sin víctimas fatales ni heridos en ninguno de los países afectados.

El caso más significativo ocurrió en Bahréin, donde el Ministerio del Interior local atribuyó a "la agresión iraní" el impacto de varios proyectiles que impactaron en un hotel y dos edificios residenciales en la capital. Según informaron las autoridades, uno de los bloques de viviendas sufrió un incendio que fue controlado por los servicios de emergencia. Afortunadamente, no se registraron pérdidas humanas.

Por su parte, Kuwait también reportó un ataque fallido, ya que sus fuerzas de defensa aérea lograron interceptar misiles que intentaron ingresar a su espacio aéreo. El portavoz del Ministerio de Defensa, Saud Abdulaziz al Atuan, confirmó que si bien se produjo la caída de escombros que causaron daños menores a un vehículo, no hubo heridos. En paralelo, Arabia Saudí y Qatar también informaron sobre la interceptación de misiles y drones, asegurando la seguridad de sus bases aéreas.