En la madrugada de este jueves, una nueva serie de bombardeos lanzados por Rusia impactó en diversas ciudades de Ucrania, resultando en la muerte de al menos una persona y dejando 23 heridos, entre ellos dos niños. Esta ofensiva se produjo justo antes de las conversaciones programadas entre negociadores de Ucrania, Estados Unidos y Rusia en Ginebra, donde se busca avanzar en un posible acuerdo para cesar el conflicto.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó sobre la detección de objetivos voladores de alta velocidad dirigidos hacia Kiev. El jefe de la administración militar de la capital, Tymur Tkachenko, confirmó la llegada de drones y misiles balísticos rusos, instando a la población a buscar refugio mientras se mantenía la alerta. En su mensaje a través de Telegram, enfatizó que la defensa aérea del país estaba en funcionamiento.
Los ataques no solo afectaron a Kiev, sino que también se sintieron en Kharkiv, donde 16 personas resultaron heridas, incluyendo un niño de siete años. Por su parte, en Zaporizhzhia, se reportó una muerte y ocho heridos, además de daños en múltiples edificios. En Krivói Rog, dos personas sufrieron lesiones. A raíz de estos ataques, Polonia decidió enviar aviones de combate en apoyo a la situación.



