Al menos doce profesionales de la salud, incluyendo médicos, paramédicos y enfermeros, han perdido la vida en un ataque llevado a cabo por Israel en el sur de Líbano, específicamente en un centro de atención primaria ubicado en Burj Qalawiya. Este trágico suceso tuvo lugar el sábado y dejó a otro trabajador herido, mientras continúan las labores de rescate entre los escombros en busca de posibles desaparecidos, según información del Ministerio de Salud libanés.
El Ministerio ha expresado su enérgico repudio ante este ataque, que afecta a una de sus instalaciones fundamentales para la atención médica en el país. En un comunicado oficial, las autoridades libanesas reiteraron su condena a la violencia sistemática contra el personal sanitario, calificando estas acciones como violaciones a las leyes humanitarias internacionales. Este evento se produce apenas horas después de un ataque dirigido a los paramédicos en la localidad de Al Sawana, lo que agrava la situación.
Desde inicio de marzo, el recuento de víctimas mortales a causa de las agresiones del Ejército israelí en territorio libanés ha alcanzado cifras alarmantes, acercándose a los 800 fallecidos. Según el último informe del Gobierno libanés, se contabilizan 773 muertos, entre ellos 62 mujeres y 608 hombres, así como 1.933 heridos, que incluyen 349 mujeres y 1.258 hombres. Además, más de 800.000 personas han sido forzadas a abandonar sus hogares en los últimos diez días, tras el inicio de un intercambio de ataques entre Israel y el grupo chií Hezbolá, en un contexto de escalada de tensiones con Irán.



