A un mes de asumir la presidencia de Honduras, Nasry 'Tito' Asfura ha establecido la relación con Estados Unidos como un pilar fundamental de su política exterior. En un contexto de reconfiguración geopolítica, donde las alianzas con Washington son esenciales para garantizar la estabilidad financiera del país, Asfura ha enfocado sus esfuerzos en fortalecer la diplomacia económica y la colaboración bilateral.

La estrategia del nuevo mandatario se enmarca en un entorno regional caracterizado por la competencia entre Estados Unidos y China. El equilibrio entre la búsqueda de beneficios económicos y el respeto a la soberanía nacional será crucial para la posición de Honduras en Centroamérica. En este sentido, el encuentro entre Asfura y Donald Trump, ocurrido solo once días después de la toma de posesión, evidenció la intención de relanzar la cooperación en áreas clave como comercio, seguridad y desarrollo económico.

Los sectores empresariales han interpretado estas reuniones como un indicativo de confianza en un momento en que Honduras enfrenta desafíos fiscales y busca atraer inversión extranjera. La histórica relación comercial con EEUU, que se mantiene como el principal socio comercial del país, refuerza la estrategia de Asfura, que busca captar inversiones estadounidenses en sectores estratégicos como infraestructura y energía. Sin embargo, expertos advierten sobre el riesgo de incrementar la dependencia del país respecto a Estados Unidos si no se diversifican las alianzas internacionales. La próxima cumbre regional en Miami, programada para el 7 de marzo, será un momento clave para definir el rumbo de Honduras en el nuevo panorama latinoamericano.