A partir del 24 de febrero de 2026, Estados Unidos implementará un arancel del 10% dirigido a sus socios comerciales, excluyendo a México, Canadá y algunos países de Centroamérica. Esta medida impactará especialmente a Perú, que enfrenta una disminución en su competitividad en el sector agroexportador, dado que sus productos deberán competir con un sobrecosto en el acceso al principal mercado de exportación.
En 2025, Estados Unidos se posicionó como el principal destino de las exportaciones agroindustriales peruanas, absorbiendo el 34% del total, lo que equivale a aproximadamente 4,997 millones de dólares, con un aumento del 13.7% en comparación con el año anterior. Productos clave como arándanos, uvas y espárragos verán incrementados sus costos de entrada al mercado estadounidense, lo que podría afectar sus ventas y presencia en dicho mercado.
La situación se complica aún más por la exclusión de México y Canadá del arancel, lo que genera una desventaja competitiva para Perú. Por ejemplo, México envía más del 70% de sus arándanos a EE. UU. entre enero y abril, mientras que Perú lo hace principalmente entre septiembre y diciembre. Aunque existe una ventana estacional que brinda cierta ventaja, los márgenes de ganancia se verán afectados, ya que muchos exportadores asumirán el costo del arancel para mantener su posición en el mercado. A medida que se avanza hacia un posible aumento de la tasa a un 15%, la incertidumbre en el entorno comercial sigue en aumento.



