Arabia Saudita y Egipto reclamaron este martes que se garantice la libertad y la seguridad de la navegación en el mar Rojo, luego de que Riad prometiera una respuesta firme a los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen. El grupo, aliado de Irán, controla una zona estratégica de la costa yemenita y avanzó sobre el estrecho de Bab el Mandeb, una de las principales vías marítimas de conexión entre el océano Índico y el mar Mediterráneo.
Después de varios años de tregua en la guerra civil yemenita, los hutíes reanudaron en julio los combates contra las fuerzas del gobierno respaldadas por Arabia Saudita. En una ofensiva relámpago, tomaron el control de todo el territorio yemenita ubicado sobre el mar Rojo y del estrecho de Bab el Mandeb. El avance puso bajo presión a Riad, que dependía de ese paso para sus operaciones marítimas.
Para Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de crudo, la ruta adquirió una importancia adicional desde que Irán impuso un bloqueo en el estrecho de Ormuz, al comienzo de la guerra contra Estados Unidos en febrero. En paralelo, las infraestructuras petroleras sauditas quedaron bajo ataque de los hutíes, según el material difundido.
Ante ese escenario, el príncipe heredero saudita y dirigente de facto del reino, Mohamed bin Salmán, viajó a El Cairo para reunirse con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, y buscar respaldo diplomático. Durante el encuentro, ambos dirigentes “enfatizaron en la importancia de garantizar la libertad y la seguridad de la navegación marítima” en los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb, informó la presidencia egipcia. Al Sisi también reafirmó el apoyo de Egipto a las medidas adoptadas por Riad “para proteger su seguridad y estabilidad”.



