El presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó la importancia de la Unión Europea en un contexto internacional lleno de desafíos. En una reciente entrevista, advirtió sobre las repercusiones que la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz tienen sobre la seguridad, el precio de la energía y la estabilidad global. Costa subrayó que este conflicto es el resultado de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, en el que la UE no está involucrada, y expresó su preocupación por la falta de comunicación entre los aliados transatlánticos y Bruselas.

Frente a la crisis que estalló el 28 de febrero en la región, la Unión Europea ha instado a las partes a detener las hostilidades y ha abogado por una diplomacia real como única salida para evitar una escalada del conflicto. Costa reafirmó la condena de la UE hacia los ataques iraníes contra naciones vecinas y enfatizó la necesidad de asegurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial.

El líder portugués también hizo hincapié en las posibles consecuencias humanitarias de la guerra y el riesgo de un aumento en las amenazas terroristas en Europa. En cuanto a las declaraciones de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, sobre el sistema internacional basado en normas, Costa afirmó que comparten una visión común en defensa del Derecho Internacional y el apoyo a las Naciones Unidas, aunque reconoció que no siempre están de acuerdo en todos los temas. Finalmente, reiteró que la respuesta europea ante las acciones de Teherán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz refleja una condena unánime y un llamado a la distensión entre las partes implicadas.