La costa peruana sigue enfrentando altas temperaturas, pero la situación climática comienza a mostrar cambios. En Lima y otras ciudades del litoral, las temperaturas se mantienen elevadas, aunque los expertos aseguran que no habrá una prolongada serie de días con registros superiores a los 30 grados en la parte oeste de la capital. Mientras tanto, el mar que baña las costas peruanas experimenta un enfriamiento que influye en el clima regional.
El foco principal se encuentra en un sistema de alta presión que se estableció en el Pacífico suroriental, afectando directamente la franja costera. Este fenómeno altera la humedad, la nubosidad y la radiación solar, lo que impacta en la percepción térmica en la capital y otras localidades a lo largo del litoral. A pesar de que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú ha emitido una alerta roja por el aumento de temperaturas diurnas, se insta a considerar el panorama en su totalidad, donde también juegan un papel los vientos alisios del Atlántico y otros factores climáticos regionales.
Según la cuenta especializada en meteorología El Tiempo +51, el enfriamiento del mar peruano está siendo impulsado por el Anticiclón del Pacífico Sur, aunque su efecto no se distribuye de manera uniforme, siendo menos significativo en el extremo norte cercano a Ecuador. Si bien se espera que el calor persista en Lima, no se anticipan días continuos por encima de los 30°C en el sector oeste, al menos hasta mediados del mes. Esta situación introduce un matiz a la percepción de una ola de calor sostenida en la capital, ya que el enfriamiento del mar también favorece la formación de nieblas costeras y altera el comportamiento de la nubosidad en las horas matutinas.



