La tensión comercial entre Colombia y Ecuador sigue generando preocupaciones en los sectores del comercio y la exportación, tras la decisión del gobierno colombiano de incrementar los aranceles sobre los productos ecuatorianos. En este contexto, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), liderada por Javier Díaz Molina, ha solicitado al presidente Gustavo Petro que se proceda con la eliminación inmediata de estas medidas que afectan negativamente el intercambio comercial entre ambos países.
Díaz Molina alertó que la actual situación no solo complica las actividades comerciales, sino que también fomenta la informalidad y la ilegalidad en la frontera. Según el líder gremial, el deterioro en las relaciones económicas bilaterales pone en peligro los esfuerzos de integración regional que se han llevado a cabo a lo largo de los años. "Ambos países nos estamos perjudicando, afectando el aparato económico al restringir el comercio formal, lo que solo beneficia a la ilegalidad", afirmó durante su declaración.
Además de solicitar la eliminación de las restricciones arancelarias, Díaz Molina propuso la creación de una mesa de trabajo bilateral para abordar las cuestiones de seguridad, que han sido parte de las justificaciones para las restricciones impuestas por Ecuador. "Instamos a ambos gobiernos a levantar inmediatamente las barreras que han sido impuestas al comercio formal y a establecer un espacio de diálogo que permita encontrar soluciones efectivas a los problemas planteados en materia de seguridad", concluyó. En un ambiente de desconfianza sobre la efectividad de las acciones de seguridad, el dirigente recordó que Colombia cuenta con 19.000 efectivos en la frontera, aunque desde Ecuador se cuestiona la efectividad de esta cooperación.



