La movilización indígena en Medellín llegó a su fin el 17 de marzo de 2026, cuando más de 500 manifestantes abandonaron el sector de La Alpujarra. Después de casi dos días de protestas, el grupo se retiró a las 9:00 p.m. en más de diez buses hacia sus comunidades de origen. La concentración había generado tensiones en el centro administrativo de la capital antioqueña, donde los indígenas se enfrentaron verbalmente a civiles y al concejal Andrés Felipe Rodríguez, quien se presentó con un bate y un grupo de seguidores.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, expresaron su desacuerdo con la movilización, considerando que estaba influenciada políticamente en el contexto de las próximas elecciones presidenciales. Sin embargo, ambos mandatarios subrayaron que se garantizó el derecho a la protesta pacífica, a pesar de las interrupciones en los servicios en la zona.

Tras la salida de los indígenas, Álvaro Uribe Vélez, exmandatario colombiano, convocó a un acto el 18 de marzo a las 10:00 a.m. en La Alpujarra. Durante este evento, se rendirá homenaje a la Policía, al concejal Rodríguez y a los líderes locales, resaltando su papel en la defensa de la protesta pacífica y en la contención de bloqueos. Uribe también instó a la comunidad indígena a no dejarse manipular por figuras políticas como Cepeda y Petro, a quienes acusó de promover la violencia.