La discusión en torno a la reforma electoral promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum ha reavivado las tensiones políticas en el Congreso de México. Esta situación ha generado un nuevo conflicto entre el oficialismo y la oposición, que ahora se enfrenta a un desafío significativo.

En este contexto, Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del PRI, ha lanzado una propuesta estratégica: formar una coalición entre los principales partidos opositores para obstaculizar que Morena obtenga los votos necesarios para aprobar esta reforma constitucional. Este intento de reagrupación busca unir al PRI con el Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC), en un momento crítico tras la ruptura de la coalición opositora después de las elecciones de 2024.

La reforma presentada por el gobierno federal propone modificaciones a 11 artículos de la Constitución, con el objetivo, según el oficialismo, de optimizar el sistema electoral y promover una mayor participación ciudadana. Sin embargo, los partidos opositores señalan que algunas de estas modificaciones podrían debilitar las instituciones electorales y alterar el equilibrio político en el país. Ante este escenario, Moreno ha instado a la construcción de un bloque opositor, argumentando que la fragmentación actual solo favorece al partido en el poder y que es fundamental generar acuerdos políticos para proteger la democracia mexicana.