La isla de Lanzarote se encuentra en estado de alerta ante la aparición de numerosos ejemplares de langosta africana, fenómeno que coincide con la presencia de una intensa calima proveniente del Sáhara. Las autoridades de Medio Ambiente han tomado nota de la situación, que afecta a distintos puntos del archipiélago canario, según lo reportado por el Consorcio Insular de Emergencias.
En la capital, Arrecife, se han avistado algunos ejemplares aislados, mientras que en la carretera que une la Caleta de Famara con la playa de San Juan en Teguise, se observó un enjambre que se desplazaba por la vía. Este movimiento se produce poco después de que la FAO alertara sobre la migración de grandes grupos de langostas entre Mauritania y Marruecos, calificando a la langosta del desierto como “la plaga migratoria más destructiva del mundo”.
La preocupación de las autoridades radica en que la llegada de estos insectos se da tras un invierno lluvioso, lo que ha generado condiciones favorables para su reproducción y alimentación. El jefe de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote, Francisco Fabelo, ha subrayado que los próximos días serán cruciales para determinar el impacto de esta situación. Si se observaran signos de reproducción, las langostas podrían causar serios daños a los cultivos, especialmente en los viñedos de la isla. Sin embargo, Fabelo se muestra optimista, sugiriendo que el enjambre podría ser un evento aislado que no represente un riesgo significativo a largo plazo.



