El sector de los pisos turísticos en el país ha experimentado un descenso del 12,4% en el último año, lo que equivale a la eliminación de aproximadamente 46.000 alojamientos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este retroceso ha dejado un total de 329.764 viviendas disponibles hasta noviembre de 2025, evidenciando disparidades significativas entre las distintas comunidades autónomas. Alicante ha sido la más afectada con una caída del 27,9%, seguida de Madrid y Baleares con descensos del 26,3% y 19,8%, respectivamente. En contraste, Málaga y Sevilla han visto un crecimiento en su oferta de pisos turísticos, aumentando en un 6% y un 4,2%.
La disminución en la cantidad de alojamientos se ha vinculado a la implementación del registro obligatorio de alquileres de corta duración, vigente desde el 1 de julio de 2025. Esta normativa ha llevado a una revisión exhaustiva del sector, revelando un gran número de viviendas que operaban al margen de la ley.
A pesar de esta caída, desde el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) han advertido sobre una tendencia preocupante: muchos propietarios están optando por dividir antiguas viviendas en estudios pequeños de aproximadamente 15 metros cuadrados, cada uno con su propia cocina y baño. Esta práctica genera una carga considerable sobre las instalaciones comunes de los edificios, particularmente en lo que respecta a las bajantes y sistemas de saneamiento, que no están preparados para soportar un uso tan intensivo. La presidenta del CAFMadrid, Manuela Martínez, ha subrayado la necesidad de un control más riguroso por parte de las autoridades municipales ante estas reformas, que no solo afectan a las propiedades individuales sino que también impactan en la convivencia y el bienestar de las comunidades de vecinos.



